PREPARAR NUESTRO COCHE PARA LA PRIMAVERA

Posted on Mar 29, 2016

Ya estamos en primavera. El sol y el buen tiempo ya están aquí. Pero es ahora cuando hay que tener un buen libro de mantenimiento de nuestro vehículo, ya que los cambios bruscos de temperatura, pueden llevarnos a tener averías muy graves en nuestro vehículo.

Por ello desde la misma DGT, recomienda la revisión de su vehículo siempre en su taller de confianza para que verifiquen los siguientes puntos:

1.- Neumáticos: Presión y dibujo

Una presión correcta es fundamental para manejar bien el coche y que los neumáticos no se desgasten prematuramente. Si notas que tu coche tiende a irse hacia un lado, entonces puede ser que los neumáticos no tengan la presión adecuada. Ya deberías saber cómo podemos comprobar la presión de los neumáticos y tener mucho cuidado si observas:

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. Presión inferior a la recomendada: Hace que los neumáticos se calienten antes y se desgasten más rápido, y que el coche consuma más combustible. Además, los riesgos de desllantar o sufrir aquaplaning son mucho mayores.

. Presión superior a la recomendada: puede provocar que el neumático se desgaste más por la parte central de la banda de rodadura y se estropeen antes las suspensiones, porque el coche soporta peor las irregularidades y baches del asfalto.

Mucho cuidado, porque las consecuencias de haber circulado con una presión insuficiente pueden mantenerse incluso después de haberlos corregido. Por ejemplo, si se han producido daños internos en la estructura por efecto del sobrecalentamiento, o si la banda de rodadura se ha desgastado de forma irregular.

Revisar la banda de rodadura de los neumáticos es algo que debe hacer varias veces al año. Es importante asegurarse que el desgaste es uniforme y comprobar la profundidad del dibujo. Para ello, un truco que puedes realizar es introducir una moneda de 1 euro dentro de la banda de rodadura. Si puedes ver las estrellas que lleva grabadas la cara de la moneda, es conveniente que acudas a un taller cuanto antes.

2.- Filtro antipolen

El tráfico levanta una enorme cantidad de partículas en suspensión de polvo, polen, restos de neumáticos desgastados, polvillo de las pastillas de freno, ácaros, bichos… que se van acumulando a lo largo del tiempo en el filtro anti polen (también conocido como filtro del habitáculo). De ahí la importancia en cambiarlo aunque no seas alérgico, ya que no sólo evita que entre polvo u otras partículas al interior del coche, sino que ayuda a mantener limpios los conductos del aire acondicionado y evitar así la proliferación de ácaros y bacterias. Es clave, sobre todo, para quien sufre alergias.

Filtro habitaculo

El filtro del polen atrapa en su interior las partículas de hasta un micrón (entre ellas el polen, el polvo y la inmensa mayoría de las bacterias). Cuando se satura, este tamiz reduce notablemente la ventilación y capacidad de renovación de aire del sistema de climatización. Si la suciedad se acumula en los conductos, también lo hace la humedad y, con ella, los cultivos de hongos y bacterias. Por eso en muchos coches huele mal cuando se enciende el aire acondicionado.

3.-Batería

La batería es una de las partes del coche que más sufren durante el invierno. Las bajas temperaturas pueden deteriorarla muy rápido y, con ello, hacer que el coche te deje tirado en cualquier momento. Si la batería de tu coche tiene más de cuatro años y notas que desde que arrancas el motor hasta que se enciende tarda unos segundos, deberías pensar en cambiarla (sobre todo en los motores gasolina).

4.-Nivel del líquido anticongelante

A medida que las temperaturas suben, es importante asegurarse de que el motor del coche se está refrigerando adecuadamente. Si el piloto de aviso se enciende o si, simplemente no se ha comprobado el nivel de refrigerante en un tiempo, conviene abrir el capó y comprobar el nivel del líquido. La mayoría de los automóviles tienen un medidor de nivel de líquido anticongelante.

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Si finalmente es necesario añadir un poco de líquido refrigerante, hazlo siempre cuando el coche este frío y situado sobre una superficie llana. Lo contrario puede ser muy peligroso.

5.- Escobillas y líquido limpiaparabrisas

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Hoy en día existen en el mercado escobillas limpiaparabrisas con un testigo de desgaste que indica, sin temor a equivocarse, el momento en que se deben sustituir por otras. Si no lo tienen, el tiempo variará en función de dónde vivas, de cuánto las uses, de si el coche duerme en garaje o, por el contrario, sufre en la calle las inclemencias del tiempo (el sol las cuartea rápidamente). Hay cuatro síntomas claros para detectar cuando unas escobillas pueden poner en riesgo la seguridad del conductor:

  • Empañado.
  • Estrías.
  • Saltos y ruidos.
  • Quedan zonas sin limpiar.

Es también importante que revises el nivel del líquido limpiaparabrisas. Es una solución que puede sacarnos de un apuro, rellenar con agua, pero el uso continuado de agua de grifo con mucha cal puede llegar a obstruir los inyectores de salida. Hay quien rellena con agua con jabón lavavajillas, pero estos productos suelen atacan a la goma y producen mucha espuma, llegando incluso a afectar al sistema de bombeo y con ello a la inyección sobre el vidrio. Otros productos, como ciertos limpiacristales de uso doméstico incluyen amoniaco en su fórmula, que resulta fatal para la vida efectiva de los limpias.

Por este motivo es aconsejable emplear productos específicos para los limpiaparabrisas. Suelen llevar anticongelante (algún tipo de alcohol pues en la botella indican que es inflamable). Eso evita que, en invierno, se congele.

6.-Frenos

Antes de realizar un viaje largo es importante que compruebes el estado de los frenos. Si notas que el pedal de freno va más duro de lo normal, que el coche tarda más tiempo en frenar o si se ha encendido el piloto de la luz de freno, hay bastantes posibilidades de que necesites unas pastillas o discos nuevos.

Comprueba también el nivel del líquido de frenos, ya que no debe ser ni superior ni inferior a los parámetros establecidos por el fabricante.

7.- Sistema de iluminación del coche

El sistema de iluminación de tu coche es clave para ver… y ser visto. Antes de nada, comprueba que todas las funciones de iluminación y señalización funcionan correctamente. En caso necesario, tendrás que cambiar las lámparas que no lo hagan.Es importante comprobar la altura y regulación de las luces. De este modo, evitaremos deslumbrar a quien se cruce con nosotros en la carretera por la noche y garantizaremos una óptima visibilidad. Puedes hacerlo “a la antigua”, contra un muro, pero la mejor opción, sin duda alguna, es hacerlo en el taller, donde utilizarán un regloscopio.

Recuerda que es recomendable cambiar las lámparas del coche por parejas, para garantizar un óptimo funcionamiento del sistema.

Como siempre desde Talleres Simtec les recomienda llevar un libro de mantenimiento de su vehículo.