COMO DETECTAR PROBLEMAS CON EL TURBO

Posted on Abr 17, 2016

No hay duda que el turbo de nuestro vehículo es uno de los componentes fundamentales para sacar el máximo rendimiento a nuestro vehículo. Por ello tenemos que detectar cuando antes si esta pieza tiene algún problema. Taller Simtec intentara dar una serie de datos para evitar problemas con este elemento.

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La mayoría de los problemas con el turbo se deben a fallos de lubricación, nos cuentan los ingenieros de Total España. Por exceso, por defecto o por emplear aceite de mala calidad. Un exceso de carbonilla en el lubricante también puede provocar que el turbo se obstruya y se rompa.¿ Cómo se que mi turbo tiene problemas?, muy sencillo hay que prestar atención a pequeños detalles:

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Color azul en el humo de escape: Es un síntoma de uno de los fallos más recurrentes del turbo. El eje del turbo gira sobre unos casquillos de bronce que flotan sobre el aceite a presión (no hay por ahora rodamientos que soporten las velocidades de la turbina). Esos casquillos son herméticos, pero si hay fugas de aceite, éste pasará al sistema de admisión. El consumo de aceite se dispara y el color del humo de escape lo delatará. Cuando el turbo se rompe de golpe, la humareda es muy evidente.

Ruidos: Si el eje sobre el que se mueve el turbo está mal lubricado, acabará sufriendo roces y romperá los extremos de las palas de la turbina. Si hay algún ruido extraño, lleva el coche al taller antes de que esas virutas lleguen a la cámara de los cilindros y el mal sea mayor. Si el sonido es agudo, y aumenta o disminuye en función de las revoluciones del motor, quiere decir que hay holguras en los casquillos sobre los que rueda el eje las turbinas (normalmente, también por problemas de lubricación).

Falta de potencia luz de aviso fallo motor. El turbo ha de trabajar bien lubricado y limpio. Cuando hay demasiada carbonilla (un problema más grave en los diésel, puesto que generan más hollín) el sistema suele avisar del agarrotamiento de la “geometría variable”. Cuando pises el acelerador, éste no responderá como es debido (el turbo no entra en funcionamiento y el coche no tiene fuerza) ya que la propia electrónica impide que actúe para evitar males mayores.

Falta de potencia. El control de presión del turbo se realiza mediante una membrana. Si ésta se perfora, la presión de soplado será irregular, se activará el modo de emergencia y tu coche no funcionará como es debido. Acude al taller cuanto antes.

Silba el turbo. Los manguitos y abrazaderas pueden aflojarse o agrietarse a causa de los constantes cambios de presión. Lo notarás cuando el motor “silbe” de forma más grave al acelerar. Este sonido es como una especie de aspiración, aunque a veces es tan bajo que el conductor, por el ruido del tráfico o de la radio, no lo siente.

Los expertos nos avisan de que la mayoría de estas averías pueden prevenirse con un mantenimiento adecuado del turbo. Las más habituales suelen estar relacionadas con el aceite:

turbo-7Falta de lubricante. Suele ocurrir porque la bomba de aceite tiene algún problema o porque un latiguillo se ha obstruido. Si esto ocurre, las piezas se estropean, debido a la fricción. Si el nivel del aceite baja, revisa manguitos y lugares por donde puede estar perdiéndolo.

El aceite contaminado: Para cuidar el turbo (y tu bolsillo) es clave un buen mantenimiento del aceite. Si no se cambia el filtro y el aceite cuando es debido, puede contener impurezas que acaben llegando al turbo y dañándolo.

Uso de aceite no adecuado: Utiliza aceites sintéticos, ya que cuentan con aditivos detergentes que ayudan a evitar que esa carbonilla se una, el aceite se espese…. Y estropee el turbo. Y siempre, siempre, cambia el filtro cuando cambies el aceite.

Para evitar todos estos problemas, Taller Simtec recomienda siempre ponerse en manos de los profesionales y llevar un buen libro de mantenimiento de su vehículo. Y al más mínimo síntoma de estos fallos, llevar el coche a su taller de confianza.